Porque Muñoz dijo lo que dijo en Miami (14/10/2014)

El revolucionario Antonio Muñoz y su explosión en Miami.

Tomado de Glorias del Beisbol Cubano
Por: Liber Barrueta oct 13 2014

Antonio Muñoz podía haber negado en Miami su convicción revolucionaria, podía haber hecho como han hecho muchos otros, particularmente artistas, y decir que él no estaba ahí para hablar de política, ni pare definir su posición, sin embargo, afrontó el reto y sobre todo, afrontó una pregunta fuera de lugar, una pregunta venenosa y me explico.

El Gigante del Escambray

El Gigante del Escambray

Sencillamente un periodista, un bloguero, un entrevistador por muy energúmeno que sea, puede y está en el derecho de preguntar cualquier cosa y el entrevistado, en este caso Antonio Muñoz, de responder si lo desee o de largarse dejando la pregunta en el aire y que cada quien interprete su silencio, pero en este caso no ocurrió así, El Gigante del Escambray respondió, y respondió como quería el periodista: “Yo sí soy revolucionario, porque nací en Cuba y jamás he criticado a nadie que venga para acá’’, dijo exaltado. “Al contrario. Aquí estamos reunidos, pero sí soy revolucionario, porque me eduqué con la revolución, vivo con la revolución y muchas oportunidades que me ha dado’’.

Todo marchaba bien, hasta ese momento, Muñoz no se presentó en Miami para hacer proselitismo político, ni de un lado ni del otro, mucho menos para elogiar a la Revolución que dijo defender, El Gigante fue al encuentro de amigos, de fanáticos, de peloteros grandes como Agustín Marquetti y otros. El Gigante no criticó ni a quienes habían abandonado la isla ni a quienes, como él, prefirieron permanecer en ella con un salario ínfimo comparado con el de los peloteros que él mismo enseñó. Sencillamente demostró pasar de todo eso situándose en sintonía con los tiempos que corren. Pero la pregunta tenía que aparecer en cualquier momento. ¿Es comprensible que alguien tuviese que presionar a un hombre al que por conducta, por humanidad, por decoro y hasta por una enfermedad que lo mantuvo tumbado en un hospital, había que respetar?

¿Alguien tenía que arrinconarlo para que se declarase de una vez, alguien tenía que buscar por todos los medios que Antonio Muñoz, nuestro Gigante del Escambray luciera mal o por lo menos que pasara a la historia escrita y audiovisual de Miami, como un castrista empedernido o como alguien de doble moral, uno de esos que dice una cosa en Miami y otra en Cuba?

El Gigante del Escambray

El Gigante del Escambray

Situémonos en sintonía con el hecho en cuestión, la respuesta de Muñoz fue una respuesta única, o tal vez la única que podía venir de Antonio Muñoz, y no creo que la dio por conveniencia, mucho menos para quedar bien con nadie en la isla, más que consigo mismo y con su pueblo, no me refiero sólo a los que viven en Cuba, sino también a los cubanos que viven en Miami. Si de la lengua de Muñoz, movida sólo por la ausencia de huesos hubiesen salido otras palabras liberadas del cerebro, hoy estaría afrontando la triste posición del más grande de los ridículos y de gigante; se hubiese transformado en un enano de pasos cortos.
Recordemos la entrevista realizada a Antonio Muñoz publicada en el blog cubano El Elefante Verde, allí, en Cuba, dijo abiertamente que era revolucionario de los de Fidel, ¿entonces por qué venirle con la misma pregunta en Miami?, ¿acaso imaginaron que diría algo diferente? ¿Es necesario conocer la posición política de Muñoz?

¿Alguien le ha propuesto para militar en algún grupo disidente? ¿Está Muñoz propuesto para dirigir el Partido Comunista de Cuba en Cienfuegos?

He tenido la posibilidad en todos estos años de ver lo que ocurre con aquellos, que de una forma u otra han estado vinculados al gobierno cubano o los han vinculado a la fuerza y luego se marchan de la isla y van a parar a Miami, ¿y por qué no?, aceptan ser entrevistados por el segundo ICRT de Cuba, que es la televisión de Miami. Los he visto hablar pestes del gobierno cubano, los he visto contar hasta el color de los calzoncillos de generales y que Raúl Castro usa un zapato con un tacón más alto que el otro. Luego les ofrecen dar un concierto o pasan sus canciones un mes en la radio, les ofrecen dos o tres programas más, o una serie de programas donde el personaje o los personajes, sueltan todo lo que tienen dentro o se lo inventan, incluso confiesan las cosas que ellos también hicieron cuando eran “malos”, cuando confundidos servían a la revolución y comían en lujosos hoteles y se vestían con el dinerito que le daba el gobierno o trabajaban en México o eran agregados de la embajada cubana en Francia, todo lo sueltan en esos programas, algunos, después de haber perdido la poca vergüenza que ni en Cuba tuvieron, han denunciado hasta familiares a cambio del dinerito que reciben en estas entrevistas.

¿Y qué ocurre con ellos después? Roma paga a los traidores pero los desprecia.

Después se olvidan de ellos, después desaparecen de la tele, nadie escucha su música, sus sórdidas confesiones se vuelven en su contra y terminan siendo despreciados por los televidentes que los consideran unos doble moral y unos aprovechados, son mal vistos por quienes antes le entrevistaron y son tirados al doloroso rincón donde Antonio Muñoz, El Gigante del Escambray, hoy se negó a terminar.

Agrego como resumen final del texto: Muñoz en Cuba es un cubano más que lucha para poder salir adelante, uno más al que el retiro a duras penas le alcanza, uno más que algún que otro día se las ha visto negras como todos. Tal vez un revolucionario de los de verdad que quisiera ver una Cuba distinta o por lo menos mejor de lo que hoy está, pero ¿qué quieres que haga Antonio Muñoz periodista? ¿Quieres que manche su imagen arrodillándose en Miami para terminar convertido en el payaso gigante de un show pasado de moda?

Viene llegando la hora de que pensemos y veamos esta realidad, la cubana, la separación, la polarización, de otro modo. Vienen a mis pensamientos las palabras de Pancho Céspedes cuando le intentaron hacer la misma encerrona, pero a la inversa y así dijo Pancho en la Habana: Yo no hago concesiones de principios en mi vida para nada…” Y eso lo dijo en la Habana, ahora le tocó el turno a Muñoz, pero esta vez en Miami.

Valoremos a las personas por su oficio, por su conducta, por su actuar para con el prójimo más allá de su posición política y su ideología, porque al final, así funciona el mundo de hoy, lo contrario es andar desfasado con relación al resto de los mortales.

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2 pensamientos en “Porque Muñoz dijo lo que dijo en Miami (14/10/2014)

  1. Muños es consecuente con lo que piensa y eso lo admiro. Estoy de acuerdo con usted Marcelo, el gigante del escambray pudo haberse ganando enemigos por defender lo que piensa pero también el respeto de los mismos y sobre todo el respeto de los cubanos. NO se permitió ser un monigote y sí ser consecuente con su personalidad. Bien echo.

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